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martes, 5 de marzo de 2013

El verbo "enterarse"

Veo que lo vienen utilizando muchísimo en radio y televisión, sobre todo porque los avisos suelen ser un adelanto del producto o servicio ofrecido y luego, en Facebook o en algún sitio de Internet, la empresa oferente nos brinda más detalles.

Con ese fin, utilizan el verbo "enterarse", y habitualmente lo hacen en la combinación "enterate más en (tal lugar)".

Problema número uno: el verbo "enterarse" lleva la preposición "de" a continuación. Uno se entera de algo, no se "entera algo". 

Problema número dos: la frase "enterate de más" suena equívoca (pareciera que se estuviera diciendo "demás" y no "de más") y bastante cacofónica al oído.


Solución que yo le encuentro a este dilema (que veo que es mío, no de los redactores de publicidades): encontrémosle la vuelta creativa: ¿qué tal si utilizamos una frase más cálida y personal para con el público? Por ejemplo: "te contamos más en (Facebook, por ejemplo)".

Mis dos centavos. Pero pensándolo bien, hoy en día, ¿para qué sirve un centavo?


martes, 15 de mayo de 2012

Régimen preposicional de algunos verbos (I)

Es un tema por el cual me escriben muchísimo. Me permito volcar aquí mínimos apuntes sobre el tema, que se irán enriqueciendo con aportes futuros.

1) el verbo "diagnosticar": se oye muchísimo (por ejemplo, en el Discovery Home & Health) el siguiente uso:

"Si crees que lo peor es ser diagnosticado con una terrible enfermedad..."

Éste es un calco del inglés, "to be diagnosed with (an illness)". En castellano no es así: en castellano, el verbo "diagnosticar" está huérfano de preposición en el caso indicado, con lo cual la oración correctamente redactada sería: "Si crees que lo peor es que te diagnostiquen una terrible enfermedad...". Y además, sin la pasiva ésa, pegajosa, insoportable, que no tiene nada que hacer en castellano.

2) Otra oración oída en el Discovery Home & Health:

"Podemos aprovisionarte con algo de eso"

No. El régimen preposicional de "aprovisionar" en este caso es con "de"; uno aprovisiona a alguien "de" algo, y no "con" algo. Otro calco del inglés, idioma en el que se utiliza, por ejemplo, el verbo "provide" con la preposición "with". Pero el inglés es el inglés, muchachos y muchachas traductores, y el castellano tiene su propio régimen preposicional; a veces, coincidente con el inglés, pero en estos dos casos, diferentes en una y otra lengua.

3) Oí las siguientes en radios argentinas:

"Enterate quién se gana el premio".

Uno se entera "de" algo, no se "entera algo". Entonces, es natural decir "me enteré de un chisme", porque es natural utilizar la preposición cuando lo que sigue es un sustantivo; pero cuando lo que sigue es una subordinada, ahí al locutor se le queman los papeles. Suene mal, suene bien, se dice "Enterate de quién se gana el premio", por favor.

Otra:

Fulanito confía que el Senado lo convertirá en ley.

Uno confía "en" algo (en una creencia, por ejemplo) o en alguien. Entonces, en el caso expuesto, "Fulanito confía en que el Senado lo convertirá en ley".

Modificador indirecto versus circunstancial de lugar

También en la televisión, el otro día oí lo siguiente:

"Soy el hombre más feliz en la Tierra".

Este tipo de oraciones suelen ser traducciones del inglés (de hecho, las tomo de programas doblados al castellano). En este caso, la oración en castellano seguramente viene de su madre inglesa:

"I am the happiest man on Earth".

Desde el punto de vista de la traducción, lo que ha sucedido aquí es un calco. ¿En dónde se originó ese calco? Aquí pasamos a la parte sintáctica del problema: este calco se originó de la siguiente manera: en inglés "on Earth" funciona como un circunstancial de lugar. En castellano no; "de la Tierra" funciona como el modificador indirecto de "feliz"; es decir, me dice a qué lugar pertenece ese "hombre feliz"; y la única preposición que cumple la función de marcar pertenencia a un lugar estando en función modificadora indirecta de otro adjetivo ("feliz", en este caso), es la preposición "de", y no "en".

No quiero decir con esto que no haya casos en que no sea válido colocar un circunstancial de lugar encabezado por "en"; si digo:

Quedaron dolores y recuerdos en este lugar.

esta oración está perfecta: "dolores y recuerdos" es el sujeto, "quedaron / en este lugar" es el predicado verbal simple, y como "en este lugar" no está actuando como modificador de un sustantivo, por supuesto es un complemento circunstancial de lugar. Y en inglés, la frase podría traducirse del siguiente modo:

Pain and memories remained in this place.

que es una oración estructuralmente muy semejante a la primera propuesta en inglés, "I am the happiest man on Earth" en lo que hace al uso de "on Earth" e "in this place".

Conclusión: para traducir, además de saber vocabulario, gramática, tener sentido común, conocer de la materia sobre la que versa la traducción, abrir diccionarios y etcéteras, también hay que saber análisis sintáctico.

Hablemos sobre el adjetivo

Creo haberlo dicho en algún otro artículo, pero lo repito: los adjetivos pueden clasificarse en dos grandes categorías: los adjetivos calificativos y los adjetivos relacionales. Los primeros indican una cualidad del sustantivo, mientras que los otros indican una relación del sustantivo con un determinado campo.

Días pasados, mientras veía televisión, me tomé el trabajo de ver cómo se utilizan los adjetivos en cuanto a su posición sintáctica. Pasemos a los ejemplos:

1) en el programa "Cuponmanía", que en Buenos Aires se emite por el Discovery Home & Health, se oía lo siguiente:

"una fanática de los cupones principiante"

Es cierto: en inglés es mucho más fácil acumular adjetivos antes del sustantivo porque los adjetivos suelen ser más breves (aunque no siempre), porque ya es una costumbre del inglés acumular adjetivos antes del sustantivo y porque en inglés tienen reglas de orden muy específicas para acumularlos. En castellano, yo no he visto libros donde realmente se enseñe a colocar con corrección y con elegancia varios adjetivos acumulados, pero podemos intentar aquí ver qué se puede hacer cuando pasamos del inglés al castellano.

En el caso planteado, "principiante" tiene que estar al lado de "fanática"; eso es claro; la lógica indica que "principiante" está modificando a "fanática" y no a "cupones". Me dirán: "Luisa, se nota que 'principiante' no modifica a 'cupones' porque 'principiante' está en singular y 'cupones' está en plural". Bueno, respondo yo: con más razón todavía el orden es "una fanática principiante de los cupones" y no de otra manera. Es más: se puede sustantivar "principiante" y adjetivar "fanática", con lo cual te queda una solución que invierte las funciones, pero no invierte el significado: "una principiante fanática de los cupones". Esta solución también se puede leer de la siguiente manera: utilicé el adjetivo "principiante" antepuesto a "fanática" porque con esa anteposición logro un énfasis emocional que, si alguien vio el programa, no está nada fuera de lugar.

Otro caso detectado en el mismo programa es uno muy parecido, "usuaria de cupones novata". Esta versión no percude tanto los oídos finos como el mío, pero de todas formas creo que la cosa mejora y mucho cuando decimos "usuaria novata de cupones".

2) otra cuestión es la del famoso predicativo objetivo; tengo en este blog todo un artículo al respecto (muy consultado, dicho sea de paso) sobre ese tema, pero sería buena idea acumular oraciones para que, a fuerza de repetirlas y aprenderlas de memoria, aprendamos e incorporemos de una buena vez la posición del adjetivo en estos casos. El aviso de detergente dice:

"deja tu vajilla impecable"

cuando, en realidad, debería decirse "deja impecable tu vajilla". Sucede que, en este caso por lo menos, si cambiamos el adjetivo de lugar, resulta que hasta cambia el significado del verbo; parece que dijera "abandona tu vajilla impecable", porque "deja" pasa a tomar el significado de "abandonar" y ya no tiene el significado de "tornar" que tiene con la forma correcta, "deja impecable tu vajilla".

Otro caso es el del título de otro programa del Discovery Home & Healt, "Embarazo secreto". Claro: quisieron insertar el título dentro del texto de la locución, y no les quedó más remedio -porque de lo contrario se desvirtuaba el título mismo- que decir:

"No logran mantener su embarazo secreto"

cuando, en realidad, debería decirse "no logran mantener secreto su embarazo" (o "en secreto", que en la Argentina suena mucho más natural). Aquí pasa lo mismo que en el caso anterior: el verbo "mantener" cambia su significado; en lugar de "conservar", el verbo "mantener" parece referirse a "sostener económicamente a alguien".

Lo mismo sucede con:

"Es un factor que ayuda a mantener la familia unida".

No. Lo que corresponde es decir "... ayuda a mantener unida a la familia". Hay que agregar la preposición "a" antes del objeto directo porque es un colectivo de personas, y los objetos directos de personas siempre, siempre, siempre están encabezados por preposición "a".

3) el tercer caso está tomado de un programa de Utilísima. Choly Berreteaga dice:

"ya está nuestro mil hojas de carne listo".

En este caso, el adjetivo "listo" debería estar pegado al verbo copulativo, pero no por una cuestión sintáctico-gramatical (como en el caso 2), sino por una cuestión de elegancia de la frase y, por ende, de mejor transmisión del mensaje. Es mucho más claro decir:

"ya está listo nuestro mil hojas de carne";

en este caso, "nuestro mil hojas de carne" es el sujeto de la oración; "está" es el verbo principal de la oración, pero como es copulativo en función copulativa (los verbos copulativos "ser" y "estar" pueden utilizarse en función no copulativa, aclaro), necesita sí o sí de un predicativo subjetivo obligatorio, función que en este caso cumple el adjetivo "listo"; y para finalizar, "ya" es un circunstancial de tiempo. 

En los casos 2) y 3), siempre da la impresión de que hubiera una necesidad imperiosa de expresar el objeto directo (en el caso 2) y el sujeto (en el caso 3) antes que el adjetivo. No sé, da la impresión de que "la sustancia" de la oración se nos va a escapar si después del verbo no ponemos esas "anclas" sustantivas que son el O.D. y el sujeto. Da como para pensarlo.


Una servidora con su gatito Godzilla






miércoles, 30 de junio de 2010

Mucama y a mucha honra

Como correctora de estilo, gramatical y ortotipográfica siento que no me diferencio mucho del trabajo que hace una mucama o, para el caso, el trabajo de ama de casa que hacía mi mamá cuando yo era chica.

Limpiar un texto de excesos inconducentes y de falsos cognados (mi obsesión, mi pasión, mi locura), acomodar la puntuación para que el camino del lector esté mejor "señalizado", pasar el plumero y la franela por aquí y por allá en la gramática para que cada párrafo brille y dé lo mejor de sí son tareas que me gratifican muchísimo. Más diría: cuando termino de corregir un texto (original o traducción) siento una enorme paz espiritual.

Al principio es difícil, es cierto. Enfrentarse al texto desordenado, a veces mal organizado, desmoraliza un poco. Pero conforme avanzo, siento que puedo una vez más aportar mi granito de arena para que una mínima parte del orden universal se refleje en un texto.

Y bueno, manías que tiene una. También alegrías.

Ya sé que corregir un texto y dejarlo lindito, perfumadito y acomodadito no es una tarea de igual importancia que descubrir la vacuna contra el SIDA ni terciar exitosamente en una disputa en Medio Oriente. Pero nací para las letras, para las palabras y para los párrafos, no para tareas tan importantes como la investigación médica ni para la diplomacia, y me alegra hacer mi parte correcta y decentemente.

Los dejo. Todavía tengo que encerar.

domingo, 20 de junio de 2010

El pronombre "se", missing in action

Desde hace rato, el pronombre "se" dejó de ser compañía obligada de los verbos reflexivos o de los verbos pronominales.

De pronto, todo el mundo "entrena". No, no "entrena a otra persona"; "entrenar" es la nueva forma de decir "se entrena". Ahora, la "nueva moda" es decir "ella/él entrena en el gimnasio equis".

Por supuesto, lo mismo pasa con los pronombres "me" y "te", por derivación del fenómeno mencionado: "yo entreno en tal lado", "vos entrenás en tal lado".

Esta cuestión no es sólo patrimonio del deporte o del buen estado físico. También en el ámbito culinario desapareció el "se". Ahora, las tortas "cocinan en 45 minutos". Dejaron de hacer como antes, que se cocinaban.

Es que las tortas de antes eran obedientes y respetuosas de los verbos pronominales, esos que indican el paso de un estado a otro (crudo a cocido, en este caso).

Las milanesas, hoy en día, "doran", cuando antes se doraban. En base al mismo criterio, el hielo "derrite" (dejó de derretirse), la manteca "ablanda" y así con varios otros procesos físicos/químicos que se producen en la cocina.

En el caso de "entrenar" y "entrenarse", en más de una ocasión me quedó la intriga: la persona que dice "yo entreno" ¿se entrena a sí misma o entrena a otra? Si esta "nueva forma de hablar" genera confusión, vamos por mal camino.

En el caso de los procesos culinarios, no me queda ninguna duda: todos deberían llevar "se".

"Evolución del idioma", argumentarán algunos. Muchachos, si por "evolución del idioma" estamos convalidando el no abrir los libros y no estudiar las formas que ya rigen nuestro idioma (consagradas por el uso anterior que le dieron generaciones pasadas a la lengua), no coincido. Para mí, es involución del idioma.

sábado, 19 de junio de 2010

Amo las oraciones subordinadas

Por eso aborrezco verlas mal redactadas. He aquí un ejemplete de una burrada que encontré en la revista del cable:

"Un padre al que asesinaron a su hijo se interna en el mundo militar para descubrir la verdad de lo sucedido".

Ajá. "Un padre al que asesinaron a su hijo". Pregunto yo una cosa: el pronombre "cuyo" ¿ya no existe? ¿No se estudia más en la secundaria o en la primaria?

Esta oración, para mi gusto, es un sancocho. Es mucho más elegante decir:

"Un padre cuyo hijo fue asesinado se interna en el mundo militar, bla, bla, bla". Es más: también es más corta, factor fundamental en el mundo del material impreso.

¿Costará mucho que esta revista de televisión por cable contrate a alguien que sepa escribir bien? Ojalá algún día el responsable de que se publiquen estos mamarrachos conteste la pregunta.